TITULO ORIGINAL: Gerry
AÑO: 2002
DURACIÓN: 103 min.
PAÍS : Estados Unidos
DIRECTOR: Gus Van Sant
GUIÓN: Casey Affleck, Matt Damon, Gus Van Sant
MÚSICA: Arvo Part
FOTOGRAFÍA: Harris Savides
REPARTO: Casey Affleck, Matt Damon
PRODUCTORA: My Cactus
WEB OFICIAL: http://www.gerrythemovie.com/
FRAGMENTO DE ENTREVISTA (http://es.movies.yahoo.com/19062007/1/gus-sant-mis-peliculas-muerte.html)
¿Es "Last Days" producto del trabajo en "Gerry" y "Elephant?"
(Publicidad)
En algunos aspectos, sí. Las tres películas transcurren en espacios limitados. En "Gerry", los dos personajes están en un solo espacio, el desierto. En "Elephant", el instituto es el único escenario real, aparte de algunas escenas en una casa. En "Last Days", los personajes están en general en la casa.
Las películas fueron similares en términos del esfuerzo realizado, con un reparto limitado y también con un equipo limitado. Estilísticamente intentan escapar de algunas convenciones, como el rodar escenas desde ángulos múltiples.
-¿Dirías que hay también temas que aparecen en las tres películas?
Son todas sobre la muerte. Hay una trilogía, películas inspiradas en historias aparecidas en los medios. "Gerry" se inspiró en una noticia sobre dos chicos que se perdieron en el desierto. "Elephant" fue una manera de mirar a la ola de tiroteos en las escuelas, como la de Columbine, a mediados de los 90. Y "Last Days" se inspira en la muerte de Kurt Cobain en 1994.
viernes, 14 de diciembre de 2007
miércoles, 5 de diciembre de 2007
EL SISTEMA DE REPRESENTACIÓN CLÁSICO EN EL CINE
Espejo y ventana, he aquí dos metáforas precisas, plenamente significativas en su complementariedad. El espejo refleja, devuelve imágenes ya existentes en otro lugar; su elocuencia, al menos aparente, estriba en la humildad de su ausencia de grosor: tan sólo una superficie donde el mundo se traza. La ventana, a su vez, habla de una apertura, pero añade también la candidez de la mirada que, desde su interior, tan sólo limitada por los cuatro batientes que la enmarcan a modo de pantalla, se abre a ese mismo mundo dispuesta a ser objeto de su fascinación.
Nada, entonces, se interpone entre lo real y la mirada. Ningún espesor, pues la ventana está abierta y el espejo es sólo una imperceptible superficie. Además el marco se evapora en el mismo momento en que la mirada alcanza los objetos de un universo que se prometo siempre ilimitable -máxime cuando la ventana, con Griffith, alcanza el don de la ubicuidad, cambia continuamente de lugar.
Todo reposa sobre ese lugar desde el que el sujeto vive su apoteosis, que se manifiesta bajo la forma de la apoteosis de su mirada.
Y ello porque mirar el mundo desde su centro (es decir: construir un mundo en torno a un centro desde el que habrá de ser contemplado) es satisfacer y borrar -aunque sólo sea por un instante- esa característica primaria, esencial, que alimenta la pulsión escópica.
Fragmento de la metáfora del espejo
de Jesús González Requena.
Nada, entonces, se interpone entre lo real y la mirada. Ningún espesor, pues la ventana está abierta y el espejo es sólo una imperceptible superficie. Además el marco se evapora en el mismo momento en que la mirada alcanza los objetos de un universo que se prometo siempre ilimitable -máxime cuando la ventana, con Griffith, alcanza el don de la ubicuidad, cambia continuamente de lugar.
Todo reposa sobre ese lugar desde el que el sujeto vive su apoteosis, que se manifiesta bajo la forma de la apoteosis de su mirada.
Y ello porque mirar el mundo desde su centro (es decir: construir un mundo en torno a un centro desde el que habrá de ser contemplado) es satisfacer y borrar -aunque sólo sea por un instante- esa característica primaria, esencial, que alimenta la pulsión escópica.
Fragmento de la metáfora del espejo
de Jesús González Requena.
lunes, 3 de diciembre de 2007
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